La izquierda mexiquense está llena de desvergonzados

La izquierda mexiquense está llena de desvergonzados

Desde la Cantina

Por Javier López Miranda

En la cantiiina los contertulios no paraban de reír, al enterarse de las dramatizaciones y declaraciones desesperadas de los partidos que están sumidos en la zozobra electoral, tal es el caso del PT, MC y PRD, ante el embate creciente de MORENA.

Si no creen, mis estimados, sólo consulten las declaraciones de la falsísima Ana Yurix Leyva Piñón, quien por razones subrepticias ha sido diputada federal y local, por si fuera poco, sin contar con simpatías de la militancia, fue secretaria general del CDE del PRD, cargo al que renunció –vaya desplante de humor involuntario – por corrupción del líder de los diputados perredistas en la LIX Legislatura local, Juan Zepeda, una finísima persona en los suburbios de la concertación, cochupo y acuerdo.

¿Por qué humor involuntario? Pues porque Ana Yurixi es una criatura del averno de la baja política, llevada por corrupción y otros desastres que un caballero no pude decir de una mujer –terciaba uno de los convidados al trago.

Así dialogaban los asiduos al centro de libación, cuando una incondicional de la interfecta perredista, salió en su defensa, argumentando que su salida de la Secretaría General, fue para preparar su cambio hacia MORENA, partido en el que buscará algún cargo que además de remunerarle una modesta ganancia, pueda acceder a una diputación o regiduría, cualquier cosa, el chiste es seguir viviendo del presupuesto.

Por gente como ella –comentaba alguien más – es que la izquierda está podrida, los pobres no podemos vernos reflejados en ningún partido que se hace llamar del pueblo, ya sea MORENA, PRD, PT o Movimiento Ciudadano.

Creo que lo mejor será que los partidos dejen de recibir financiamiento público y sean sufragados por su propia militancia. Esta sugerencia fue aceptada con aplausos y bienvenidas, porque de esa forma se reducirá el número de vividores de la deforme democracia mexicana y habría menos gasolinazos.

Ya que estamos presentando los ridículos de la seudo izquierda, alguien mencionó el nombre de Óscar González Yáñez, concesionario de lo que queda del Partido del Trabajo en el estado de México, porque después de declararse comunista recalcitrante, declaró su deseo de tener una alianza fáctica con el PAN, todo con tal de no perder el registro, lo cual implica millones de pesos.

¡Claro! como el PRD está a punto de desaparecer lo mismo que MC, Óscar González busca un partido grande para colgarse y de esa forma no perder el registro, pero todo hace suponer que sus días están contados, de hecho ya inició la cuenta regresiva para esa mina de oro, cuya razón social es el Partido del Trabajo.

Con ese desaliento político electoral, los parroquianos optaron por hablar mejor de amores y desamores, el calor de los tequilas. Hasta la próxima semana y ¡Salud!

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