EL PERRO “Una gracejada la comparecencia de funcionarios al Congreso”

El Perro

Una gracejada la comparecencia de funcionarios al Congreso

Por Francisco Javier López Miranda

Si los perros ladran es porque vamos avanzando, al menos así le dijo Don Quijote a Sancho Panza, pero aquí los perros ladramos porque los políticos andan robando; sin embargo, como los caninos no somos rencorosos, los políticos no paran de robar o ¿Nos equivocamos señor Manzur?

El miércoles 8, los diputados recibieron a los eruvielistas, quienes aparentaron explicar las observaciones por un monto superior a los 100 millones de pesos, hechas por la Auditoría Superior de la Federación a la cuenta pública del gobierno del Estado 2015. Llevaron documentos y manejaron cifras estratosféricas de programas asistenciales, de las cuales seguramente los diputados no retienen nada o menos.

¡Esos sí son huesos! Y no los que mendigamos los perros callejeros, para engañar a nuestra perra hambre.

Para los perros, quienes estuvimos muy atentos a las patrañas de los políticos, los emisarios de Eruviel, ni siquiera se tomaron la molestia de ser coherentes y llevar explicaciones claras, transparentes o sencillas, sabiendo que los diputados, sólo están para aparentar legalidad y con ello convalidar el saqueo al erario del estado de México, a manos del macho alfa, Eruviel Ávila Villegas.

La comparecencia a la sede de la LIX Legislatura, de los secretarios de Gobierno, José Manzur Quiroga y de Finanzas, Joaquín Castillo, sólo fue una expo bonhomía de emisarios eruvielistas con diputados serviles, cuyas preguntas durante la sesión de comisiones unidas, por sí solas hacen dudar sobre sus capacidades intelectuales.

La pasarela del oficialismo mexiquense, se llevó bajo un ambiente de “todo lindo” y “te quiero 1,000”, aunque en el fondo, todo se trató de encubrir el saqueo a manos de funcionarios que están a punto de dejar el hueso.

En la actitud y deficiencia de los diputados de todos los partidos políticos que conforman a la LIX legislatura mexiquense, se encuentra la clave del escepticismo electoral que tienen los ciudadanos, pues con diputados tan poco sagaces y “agachones” o tal vez convenencieros, se pierde el interés por la democracia.

Difícilmente puede haber vocación de servicio en gente como el secretario de Gobierno, José Sergio Manzur Quiroga, hombre acaudalado propietario de dos o tres ranchos y caballos pura sangre, porque según el historial de este individuo, es un cacique de la política, movido por intereses personales más que por el prurito de trabajar por y para los mexiquenses.

Definitivamente los perros optamos por seguir buscando algo que llevarnos a la panza que mitigue nuestra hambre, porque hacerle casos a los políticos es como drogarse y perder el tiempo miserablemente, total ellos ya tienen su hueso, que nos dejen buscar a los pobres perros el nuestro.

 

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