Desde la Cantiina… Ana Lilia y Carlos Iriarte, exclaman: ¿Por qué me has abandonado?

Desde la Cantiina

Ana Lilia y Carlos Iriarte, exclaman: ¿Por qué me has abandonado?

 

Por Francisco Javier López

No me digas que te vas, no me digas que te vas… escuchaban los contertulios a José José, en la rockola de la cantiiina, a propósito de Carlos Iriarte Mercado, quien salió defenestrado de la presidencia del PRI estatal, sustituido por una mujer de dudosa capacidad y autonomía, Alejandra del Moral, (íntimamente relacionada hasta muy poco tiempo con Ricardo Aguilar Castillo) casada con un tal Paul Ospital, secretario particular de César Camacho Quiroz, líder del PRI, en el Congreso de la Unión.

Los ebrios no sabían cómo explicar la nueva situación de Carlos Iriarte y sobre todo de Ana Lilia Herrera Anzaldo, quien prefirió dejar una curul en el Senado de la República, para ser la secretaria de Educación estatal.

En sus mensajes, durante eventos públicos, la señora dice que le apasiona la educación y que le gusta difundir el amor al estudio, entre otros romances por el estilo –abogó una gorda mal encarda.

¡Pues claro! –La respuesta fue estentórea y contundente, pues qué otra le queda, si la engañaron y tuvo que ceder la senaduría por de una Secretaría estatal.

¿Quién la va a creer a esa Ana Lilia, que le encanta la educción, si ella misma tiene deveras adolescencias en su formación académica, sólo basta oírla hablar para constatar que no tiene traza de ser muy letrada, sólo es una señora común.

Lo que me llama la atención es ese Montiel Rojas, pues sus protegidos quedaron vulnerables, expuestos a la sorna y al escarnio público, sobre todo dentro de las filas priistas, donde son muy proclives a “hacer leña del árbol caído”, es decir, a burlarse y hablar mal de quienes después de haber estado muy alto, ahora están en caída libre.

De hecho, el magisterio estatal ya había afinado sus trampas y delitos electorales para hacerle campaña a Ana Lilia, pero les cambiaron la jugada; sin embargo, no han recibido la orden de trabajar por Alfredo del Mazo –comentó un profesor, quien si tener carrera magisterial, fue nombrado director de una escuela primaria, por Fernando Zamora Morales, debido a su intenso trabajo electoral.

O sea, mis estimados, que todavía la reconciliación entre los grupos priistas, no está concluida, en otros términos, falta terminar la operación cicatriz.

Este tema tenía muy entretenidos a unos contertulios reunidos en torno a una jarra de pulque en una mesa circular.

Con esta discusión dejamos a nuestros valedores, nosotros nos despedidos y esperamos leernos la próxima semana ¡Salud!

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